EL
DOLOR LUMBAR
El
dolor lumbar o la lumbalgia es una de esas sensaciones que
9 de cada 10 personas sentirán, vivirán y sufrirán
en algún momento de su vida.
Además, los corredores de larga distancia son un grupo con
mucho riesgo de padecer esta dolencia, siendo que en términos
mecánicos, el correr es una actividad de gran stress de carga.
Como dato anecdótico, citemos a Stephen Jay Gold,
paleoantropólogo, considerado el sucesor de Darwin, quien dice
que los dolores lumbares son el precio que los humanos pagamos
por caminar en dos patas, y que recién al finalizar nuestra
evolución, dejaremos de padecerlos.
En
un rápido análisis biomecánico, imaginemos que las fuerzas de
impacto que se originan en el choque de nuestros pies con el
suelo, se transmiten hacia arriba a lo largo de las tibias,
pasan por las rodillas, siguen hacia las caderas y ambas
extremidades terminan transmitiendo estas fuerzas hacia la
columna.
En
ella, los extremos más bajos, hablamos de los segmentos
lumbares que son sólo 5 vértebras, son una especie de zona de
encuentro entre las fuerzas que suben desde el suelo y las que
bajan por propio peso del tronco y extremidades; es fácil
entonces pensar porque es más que común que a las personas les
duela esa zona más que otras de la columna.
El
dolor lumbar se caracteriza por ser una sensación localizada
en la zona más baja de la columna, pudiendo extenderse hacia
uno o los dos costados en forma de “cinturón” o hacia abajo,
sobre una pierna (lo más común) o ambas, constituyendo el
conocido dolor lumbociático o ciatalgia. (algia=dolor).
Suele tener un comienzo insidioso y molesto; el exceso de
entrenamiento, un mal cazado, muchas subidas o una mochila muy
pesada, suelen ser las causas más conocidas en el caso de los
corredores.
Como
lo solucionamos? Primero evaluara si no se están cometiendo
errores de entrenamiento. La mayoría de los corredores que
entrenan para mejorar sus marcas y competir, están
sobre-entrenados; otro punto muy importante es evaluar el
estado del calzado, recuerden que las zapatillas son como las
cubiertas de un vehículo, tienen una determinada duración que
llamamos “capacidad de absorción de impacto”. Ver si no
estamos corriendo sobre una superficie demasiado dura, es otro
punto a evaluar y considerar. Una vez visto esto, los pasos
más importantes hacia la recuperación son:
·
Reposo Activo, esto es bajar km. y superficie blanda
·
Mucha elongación
·
Mucha elongación
·
Mucha elongación
Si
no hay cambios después de 4 o 5 días de estos cuidados
primarios, no dude en consultar a su deportólogo de confianza.
Club de los
Correcaminos / S.M.D.