Nuestro cuerpo está
diseñado para funcionar adecuadamente a una temperatura
cercana a los 37º. Cuando hace mucho calor, se obliga al
cuerpo a poner en juego diversos mecanismos para eliminar el
calor y volver a su temperatura normal. “El cuerpo elimina el
calor de dos maneras. Por un lado, envía mucha sangre a la
piel para que irradie el calor. La otra forma, más eficiente,
es a través de la transpiración”.
El aumento de la
pérdida de agua a través de la transpiración, puede ocasionar
la deshidratación, conocida como “Golpe de Calor”
En líneas generales, en
verano, un adulto debería beber de tres a cuatro litros de
agua por día, cantidad que puede variar de acuerdo con la
edad, el clima y la actividad física.
Es importante alternar
el agua con verduras, frutas y comidas saladas para recuperar
minerales, y porque la sal provoca sed.
En cuanto a la
temperatura corporal, se la puede bajar siguiendo estos
consejos:
-
Usar Gorros.
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Proteger el cuerpo con ropa clara. Recordar que los
protectores solares protegen la piel, pero no tienen ningún
efecto en la prevención del golpe de calor.
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Mojarse la cabeza, las axilas y la ropa, y colocarse en
una corriente de aire y la temperatura baja automáticamente.
Síntomas
El
primer síntoma es el cansancio. El segundo es sentir muchísimo
calor.
Medidas
de Prevención
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Preferir lo industrializado a los productos
“artesanales” (embutidos y quesos, por ejemplo)
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En la cocina, vigilar la higiene propia y de los
utensillos utilizados.
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Comer la carne siempre recién hecha y bien cocida.
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Lavar bien la verdura y condimentar preferentemente con
limón o vinagre (el ph ácido mata a las bacterias).
Club de los
Correcaminos / S.M.D.