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LAS AMPOLLAS EN LOS PIES
Estas son causadas por la excesiva fricción de la piel
contra la superficie del calzado. Las zapatillas que están
demasiado ajustadas, que sus cordones están flojos y no
aprietan demasiado. Las medias sucias o con costura gruesa
o mucho relieve dentro del calzado que se usa para correr.
Todo esto son causales de ampollas en los pies de los
corredores.
Los pies blandos (es el caso de los corredores nuevos) son
los que con mayor facilidad pueden ampollarse.
Estos problemas se pueden solucionar, excepto cuando las
ampollas revistan un carácter serio, donde tendremos que
concurrir al medico.
Cuando las ampollas son leves, primero tenemos que limpiar
la zona afectada de piel, luego pinchamos la misma con una
aguja o alfiler, un cúter o hoja de afeitar (siempre tienen
que estar esterilizadas), con esto vamos a facilitar la
salida al fluido formado debajo de la piel. Siempre
asegurarnos la máxima higiene en el área afectada, puesto
que las ampollas constituyen una herida muy fácil para
generar una infección.
Nunca hay que rasgar y arrancar la piel que estamos curando,
tenemos que cubrir la ampolla con algún desinfectante
(líquidos: Pervinox, DG-6, etc) y tratar de caminar lo
menos posible sobre la zona afectada.
Cuando hallamos curado las ampollas y eliminado el causante
de las mismas, podremos reanudar nuestro entrenamiento.
Para prevenir la aparición de ampollas, muchos corredores se
colocan talco, vaselina, etc. dentro del calzado ó en los
pies, de ese modo minimizan los efectos de la posible
fricción.
Un par de zapatillas que se ajusten adecuadamente y unas
medias de buena calidad (las hay con costuras invisibles),
son muy necesarias para evitar ampollarnos, correr
placenteramente y disfrutar de la carrera.
Club de los Correcaminos
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